La historia de Narciso, quien en la mitología griega es representado por un joven con una apariencia bella, hermosa y llamativa. Si  bien todas hemos escuchado sobre el narcisismo y su origen mitológico, pocos son los que recuerdan que en dicho mito, existe su contraparte: Eco.

 

Eco era una ninfa quien había disgustado a Hera y por ello había sido condenada a repetir las últimas palabras de aquello que se le dijera; la ninfa estaba enamorada de Narciso, aunque era incapaz de declararle su amor por su condena. Un día siguió a Narciso cuando se encontraba caminando por el bosque, en su encuentro el joven cruelmente se negó a aceptar su amor, por lo que la ninfa, desolada, se ocultó en una cueva y allí se consumió hasta que solo quedó su voz, que repite siempre la última palabra dicha por cualquier persona.

 

El ecoismo hace referencia a la ninfa y el fenómeno acústico que lleva su nombre. Quienes tienen una personalidad ecoista no suelen permitir o aceptar que los demás les hagan sentirse especiales;  no significa modestia, sino el temor a proyectar una imagen egocéntrica, narcisista o egoísta para evitar así el rechazo y críticas. Como resultado, estas personalidades intentan silenciar completamente su “yo” y sus necesidades; cuanto menos se sienten las personas especiales, más modestos se vuelven hasta que, por fin, tienen tan poco sentido de sí mismos que se sienten inútiles e impotentes.

 

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¿Eres de esas que te cuesta hablar de ti por miedo a ser narcisista? Te compartimos un artículo (inglés) que habla al respecto,  aprenderás mucho en esta lectura, te invitamos a leer el siguiente artículo (en inglés)

 

https://www.mindbodygreen.com/articles/echoist-opposite-of-narcissist

 

Te compartimos nuestra frase favorita: “Enjoying our moments on the pedestal elevates not only us but also those we love.” Esperamos que puedas disfrutar de la lectura tanto como nosotras.

¿Ya habías escuchado ese término?